EL LUGAR Y PROPÓSITO DE LA IGLESIA EN LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN

noviembre 10, 2019 § Deja un comentario

Cada uno de los redimidos fue llamado a ser salvo por la elección soberana de Dios, pero no perdamos de vista que el llamamiento salvífico del evangelio de Cristo no termina con la redención individual de cada creyente; el propósito divino es la salvación de todo su pueblo, de toda su Iglesia.

De esta manera Dios ha llamado y formado un pueblo suyo, una nación santa que es su Iglesia, para anunciar las virtudes de Aquél que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable para ser testigo y testimonio a todos los pueblos a lo largo de las edades, hasta que Cristo venga otra vez.

En este proceso divino, la Iglesia cumple con dos aspectos en cada generación: En primer lugar, es el objeto de la salvación pero además, la Iglesia es el agente que Dios eligió para anunciar la salvación al mundo entero hasta que se complete el número de los redimidos. Esta realidad se manifiesta de manera simbólica en el libro de Revelación, cuando presenta a los ciento cuarenta y cuatro mil que tenían en sus frentes el sello del Dios vivo.

La Iglesia tiene entonces un lugar y tarea en el propósito redentor de Dios. A esto llamamos SU MISIÓN, que es algo inherente a su naturaleza. Dicho de otra manera, la existencia y propósito de la Iglesia sólo pueden entenderse dentro del contexto de los propósitos de Dios, y la acción de Dios está avanzando a través de la historia hacia el propósito cierto que Él mismo ha iniciado.

Así pues, hemos sido llamados para servir. Fuimos bendecidos para ser bendición para otros. La proclamación del evangelio del Reino está en la esencia misma de la iglesia. Si la iglesia no lo entiende así, no es congruente con su naturaleza misionera y se engaña a sí misma. La misión de anunciar el evangelio de Cristo es más que una tarea, es la forma propia de ser de la Iglesia porque su carácter es fundacionalmente misionero.

LA MISIÓN DE BERITH se definió así desde hace ya muchos años: “Promover el Reino de Cristo en todas las esferas de la vida humana, haciendo un impacto en nuestra cultura mexicana, transformándola con los valores del Reino de Cristo por medio de un siempre creciente número de nuevos ciudadanos de este Reino, desarrollando para este fin un profundo ministerio de la Palabra entre sus miembros.”

NUESTRA VISIÓN BERITH incluye: Ser una iglesia comprometida con la obra evangelística y misionera en aquellos lugares de nuestro país y del mundo donde no se ha predicado el evangelio, plantando nuevas iglesias y cooperando estratégicamente con otras organizaciones misioneras e iglesias.”

Es oportuno entonces, hacernos la siguiente reflexión: ¿Estamos escribiendo hoy dignamente la página que nos corresponde en la Historia de la Salvación?

IN MEMORIAM Pastor Gerald Nyenhuis “Sus obras los seguirán.” Rev. 14:13

noviembre 3, 2019 § Deja un comentario

En octubre de cada año conmemoramos dos sucesos importantes: La Reforma Protestante y el Aniversario de Berith. Hay sin embargo, un aspecto muy significativo que forma parte de nuestra historia: El trabajo que a lo largo de 35 años el Pastor Nyenhuis realizó en esta iglesia, como maestro y predicador del evangelio. El día 2 de noviembre se cumplieron cuatro años de que el Señor le llamó a su Presencia.

Estas líneas no son para rendir culto a la memoria de tan querido maestro y amigo, pero sí tienen como propósito invitarnos a reflexionar en las abundantes bendiciones que Dios derramó sobre Berith por medio de su ministerio durante muchos años. Tal consideración nos moverá sin duda a la gratitud y también a seguir el ejemplo que el Pastor Nyenhuis nos dio en el servicio a Dios y a su iglesia.

Berith es obra de Dios y a Él corresponde la gloria y por su gracia Dios ha llamado a muchos fieles creyentes a lo largo de los años para que fuésemos instrumentos suyos. Cada uno ha usado sus dones en la edificación de nuestra amada iglesia, ladrillo a ladrillo.

Berith llegó a ser un modelo para muchas iglesias y para varios presbiterios en México y en Cuba por la seriedad con que siempre se ha tomado el estudio, enseñanza y proclamación de la Palabra. El Pastor fue clave en todo este proceso, que tomó años.

Este es nuestro legado y debiéramos conservarlo y acrecentarlo para gloria de Dios y extendimiento del Reino de Cristo.

“Sus obras los seguirán”. Esta frase del Apocalipsis es una afirmación que hace el Espíritu respecto de los siervos fieles que mueren en el Señor. En esta visión, una voz del cielo dice dos cosas respecto de sus siervos fieles: En primer lugar, que ya descansan de sus obras y que son bienaventurados, muy felices, los cual significa la más grande bendición imaginable: Ver a Dios.

En segundo término, sus obras les siguen. Esta frase se interpreta como que Dios reconocerá su mayordomía fiel cuando estemos en su Presencia; pero también significa que las obras que hicieron siguen dando testimonio de su labor bendecida, aún cuando ellos ya no estén entre nosotros. La razón es sencilla; Nada de lo que hacemos por el Señor es en vano, y Dios confirma la obra de nuestras manos.

Al recordar con gratitud la obra del estimado Profesor Nyenhuis, aprendamos a apreciar el legado que nos dejó y a seguir su ejemplo Ocupémonos ahora en hacer tesoros en el cielo trabajando con responsabilidad, amor y disciplina en la edificación del cuerpo de Cristo, que es su Iglesia.

39 ANIVERSARIO DE BERITH

octubre 27, 2019 § Deja un comentario

“Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas y refuerza tu estacas porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda”. Isaías 54 1-3

A continuación del capítulo 53 que habla de la muerte vicaria de Cristo, el profeta Isaías se enfoca en nosotros, en la iglesia, para que nos demos cuenta del valor y eficacia de su muerte, pues Cristo no sufrió por sí mismo, sino por su pueblo. Así lo declaramos en nuestros credos después de afirmar que Cristo murió, resucitó y que está a la diestra de Dios, cuando confesamos en seguida que creemos en la Iglesia Universal.

La gloria y la victoria de Cristo son irradiadas en su iglesia para que afirmemos en nuestros corazones que la muerte de Cristo no fue en vano. Esto es motivo de gozo y júbilo para cada creyente y para todos los redimidos en su conjunto.

Escuchamos la voz de Dios a través del profeta diciendo a su iglesia: “Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas.”

Con estas metáforas y promesas, el Señor nos dice que no sólo restaurará a su iglesia sino que la llevará a una condición aun más excelente. Esta profecía comenzó a cumplirse con Ciro, cuando dio libertad al pueblo para regresar a Jerusalén, pero en un sentido cabal se extiende hasta Cristo, en quien tiene su pleno cumplimiento.

Con esta figura de las moradas temporales, Dios nos manda ensanchar la tienda para que las habitaciones sean extendidas; alargar las cuerdas; reforzar las estacas para poder recibir en ella el cúmulo de bendiciones que en su gracia, tiene preparado para su pueblo. Nuestro criterio no debe ser de escases sino de abundancia, porque nuestro Señor es generoso, providente y fiel.

El mensaje viene de antiguo de los profetas: “La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera” (Hageo 2:9), “Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella” (Zac. 2:5), “Mas a vosotros que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia y en sus alas traerá salvación.” (Malaquías 4:2).

La experiencia del pueblo puede ser de desolación y destrucción pero el Señor promete: ”No temas porque no serás avergonzada” reforzando así los corazones de los creyentes de todas las épocas. Nuestra confianza en Dios nunca será defraudada: “Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti serán confundidos; serán avergonzados los que se rebelan sin causa.” Salmo 25:3

¡Gracias a Dios por el 39 aniversario de Berith y por la certeza de que Él nos bendecirá!

vmsg

“La Necesidad de Reformar la Iglesia”

octubre 20, 2019 § Deja un comentario

Este es el nombre de un tratado con el que Juan Calvino respondió a las infames acusaciones que en su época se levantaron en contra de la urgente reforma de la Iglesia. El contexto histórico es que Carlos V de Alemania, ante la amenaza que Francia representaba para el Imperio, llamó a la unidad interna y estableció un período breve en el cual los protestantes no sufrirían daño alguno por motivo de diferencias religiosas.

El Papa se indignó y envió una severa protesta al Emperador “por haber puesto a los herejes a un mismo plano con los católico-romanos.” Se convocó entonces a una dieta imperial en Espira en 1544 y fue allí donde Calvino presentó sus argumentos, que tienen que ver con “la substancia entera del cristianismo”, a saber: cómo debe ser Dios adorado y el origen de nuestra salvación.

Añade en seguida tres temas importantísimos: “Los sacramentos, la oración y el gobierno de la iglesia, que fueron instituidos para la conservación de la doctrina.“

La necesidad de reformar la iglesia no se limita a la Reforma del siglo XVI, pues debido a nuestra condición pecaminosa, este es un requerimiento permanente al cual nos llama a velar la Escritura, pues tenemos la tendencia a corromper la Iglesia con criterios, actitudes y prácticas del mundo. Recordemos: “La Iglesia Reformada siempre reformándose según la Palabra de Dios.”

Ahora es oportuno pensar en la necesidad de estar muy vigilantes respecto de uno de estos temas centrales: La reforma del gobierno de la Iglesia, el cual es un tema integrante de la doctrina de la Iglesia. Sobre este particular, Calvino escribe:

“Hemos restaurado el oficio pastoral, según la regla apostólica y según la práctica de la iglesia primitiva, insistiendo en que todos los que gobiernan la iglesia también deben enseñar. Sostenemos que nadie puede continuar en el oficio pastoral sino los que son diligentes en cumplir con sus deberes.

Al seleccionarlos, nuestro consejo ha sido, que más cuidado y espiritualidad deben ejercitarse.

Los cánones antiguos requieren que aquél que va a ser recibido al oficio de obispo o anciano, tendrá que pasar previamente por un examen estricto en cuanto a su manera de vida y doctrina. . . Así como el Espíritu impone sobre todo anciano la necesidad de enseñar, así también en la Iglesia antigua se habría tenido por algo monstruoso nombrar a un obispo que, por la enseñanza, no demostrase que también era pastor.” vmsg

“Mi mente es cautiva de la palabra de Dios”

octubre 13, 2019 § Deja un comentario

El 17 de abril de 1521 Martín Lutero compareció ante la dieta convocada en la ciudad de Worms, Alemania en presencia de Carlos V el Emperador del Sacro Imperio Romano, para responder sobre las ideas y enseñanzas contenidas en sus libros.

Esta era una época en la que la hegemonía del poder político, la unión del imperio, estaba íntimamente relacionada con la autoridad y poder de la religión católica y del papado. Señalar los errores de la iglesia católica y denunciar los vicios del papado eran graves amenazas no sólo para el sistema religioso, sino para la estabilidad de los estados.

Desde muchos años antes, el resurgimiento de las verdades de la Biblia ya había tocado la conciencia y la cátedra de muchos teólogos y profesores de las universidades en Europa. La fecha del 31 de octubre de 1517, cuando Martín Lutero clavó sus 95 tesis en las puertas de la catedral de Wittemberg, simboliza el principio de la Reforma Religiosa del siglo XVI.

Ese 17 de abril de 1521, Martín pidió el plazo de un día para contestar si se retractaba o no de sus escritos. El día siguiente respondió que sus libros eran de tres diferentes clases:

“Algunos se refieren a la fe y a la vida en forma tan simple y evangélica que si yo renunciara a ellos, sería el único hombre en la tierra que condenara la verdad confesada por igual por amigos y enemigos. Una segunda clase ataca la desolación causada en el mundo cristiano por la mala vida y enseñanza de los papistas, y una tercera clase contiene ataques a individuos particulares; si yo me retractara en estos puntos, abriría una puerta a más tiranía e impiedad.”

Cuando se le pidió que contestara “sencillamente y sin cuernos” si repudiaba o no sus libros y los errores que contenían, respondió: “A menos que se me convenza con las Escrituras y la mera razón, mi conciencia es cautiva de la Palabra de Dios. No puedo retractarme y no me retractaré de nada, pues ir contra la conciencia no es justo ni es seguro. Dios me ayude. Amén.” Otra versión agrega las palabras: “Hier stehe ich; ich kan nicht anders. Gothelffe mit. Amen.” (Aquí estoy, no puedo hacer otra cosa. Que Dios me ayude).

Lutero escribió a Staupitz, su guía, confesor y amigo: “Ahora no es el momento de tener miedo, ahora tienen valor las palabras del Evangelio: “Cualquiera pues que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos; y cualquiera que me negare delante de los hombres yo también lo negaré delante de mi Padre.”

¿No es este un maravilloso ejemplo del poderoso testimonio que Dios pone en nosotros, cuando nuestra mente es cautiva de la Palabra de Dios? vmsg

“En el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”. Epístola de Pablo a los Romanos 1:17

octubre 6, 2019 § Deja un comentario

“Con ardiente anhelo ansiaba comprender la Epístola de Pablo a los Romanos y sólo me lo impedía una expresión: ”la justicia de Dios”, pues la interpretaba como aquella justicia por la cual Dios es justo y obra justamente al castigar al injusto.

Mi situación era que, a pesar de ser un monje sin tacha, estaba ante Dios como un pecador con la conciencia inquieta y no podía creer que pudiera aplacarlo con mis méritos.

Por eso no amaba yo al Dios justo que castiga a los pecadores, sino que más bien murmuraba contra él. Sin embargo me aferré a Pablo y anhelaba con ardiente sed saber qué quería decir.

Reflexioné día y noche hasta que vi la conexión entre la justicia de Dios y la afirmación de que “el justo vivirá por la fe”. Entonces comprendí que la justicia de Dios es aquella por la cual Dios nos justifica en su gracia y pura misericordia. Desde entonces me sentí como renacido y como si hubiera entrado al paraíso por puertas abiertas de par en par.

Toda la Sagrada Escritura adquirió un nuevo aspecto, y mientras antes “la justicia de Dios” me había llenado de odio, ahora se me tornó inefablemente dulce y digna de amor. Este pasaje de la Biblia se convirtió para mí en una entrada al cielo . . .

Si tienes verdadera fe en que Cristo es tu Salvador, ves de inmediato que tienes un Dios lleno de gracia, pues la fe te lleva y te abre el corazón y la voluntad de Dios, para que puedas ver su pura gracia y amor desbordante.

El contemplar a Dios por la fe hace ver su paternal y amistoso corazón, en el cual no hay ira ni aspereza. El que ve a Dios iracundo no le ve como es debido, sino que ve solamente una cortina, una pantalla, como si hubiera echado una nube oscura sobre su cara.”

Dr. Martín Lutero

Die Anfänge von Luthers Christologie
Erich Vogelsang (1929

LA DECLARACIÓN CLÁSICA

septiembre 29, 2019 § Deja un comentario

La “Edad de Oro” de la teología en la Gran Bretaña se dio en el siglo XVII. Los Reformadores asentaron los cimientos de la doctrina bíblica y fueron a su descanso eterno. Las generaciones que siguieron en Inglaterra y Escocia se dedicaron a la tarea de refinar estas afirmaciones doctrinales dándoles sus formulaciones clásicas.

Ninguna de estas expresiones teológicas merece tanto nuestro respeto como la Confesión de Fe de Westminster. El capítulo XI “De la Justificación” es una exposición ejemplar de esta doctrina cardinal. A la letra dice en su primer punto:

“A los que Dios llama de una manera eficaz, también justifica gratuitamente, no infundiendo justicia en ellos sino perdonándolos sus pecados, y contando y aceptando sus personas como justas; no por algo obrado en ellos o hecho por ellos, sino solamente por causa de Cristo; no por imputarles la fe misma, ni el acto de creer, ni alguna otra obediencia evangélica como su justicia, sino imputándoles la obediencia y satisfacción de Cristo, y ellos por la fe le reciben y descansan en él y en su justicia. Esta fe no la tienen de ellos mismos. Es un don de Dios.” Notemos ahora los puntos básicos de esta declaración:

a) Dios en su soberanía llama eficazmente a los que han de ser salvos y los justifica gratuitamente por su gracia.

b) La Justificación consiste en perdonar sus pecados, contando y aceptando sus personas como justas.

c) La Justificación es la imputación que Dios hace al creyente de la obediencia y satisfacción de Cristo. Somos justificados por los solos méritos de Cristo.

d) Ninguna otra cosa tiene mérito alguno; solamente la obra de Cristo en su vida y en su muerte.

e) El medio por el cual un pecador recibe la justicia de Cristo es la fe, la cual es el único instrumento de justificación

f) Más aun, la fe verdadera por la que somos justificados es un don de Dios.

Este editorial es apenas un esbozo de la verdad que los teólogos de Westminster declararon sobre la doctrina de la Justificación, enfatizando que ésta se obtiene por la fe sola. Con ello, respaldaron completamente la convicción de Lutero y de otros Reformadores, y difieren fundamentalmente de la enseñanza católico romana sobre la Justificación.

Hay muchas otras declaraciones importantes en la Confesión de Fe de Westminster respecto a la justificación y a las grandes verdades reveladas en la Biblia. Siempre es de gran provecho estudiar este documento para nutrir y fortalecer nuestra fe.

vmsg