LA CRISIS CONTEMPORÁNEA DE LA MISIÓN

noviembre 24, 2019 § Deja un comentario

Un paradigma es el conjunto de creencias, valores, técnicas etc. que una comunidad acepta y da por ciertas. Con base en estos paradigmas construimos el conocimiento, interpretamos lo que sucede en nuestro entorno y actuamos cada día de manera “normal”, porque los hemos asimilado y en muchas ocasiones de manera inconsciente.

La evangelización y el trabajo misionero en general también tienen paradigmas; sin embargo, en todo el mundo las iglesias y organizaciones misioneras están siendo sacudidas por las situaciones tan complejas y cambiantes que el mundo moderno está sufriendo. Hoy día vivimos efectivamente una crisis teológica en la definición de la misión y en lo que significa la evangelización y cómo realizarla.

Esto no es nuevo. La Iglesia a lo largo de su historia siempre se ha enfrentado a desafíos de este tipo y en cada etapa ha tenido que repensar en lo que entiende que es su misión para responder adecuadamente a la necesidad real del mundo. Para el cristiano esto significa que cualquier cambio de paradigma se puede dar únicamente sobre la base del evangelio y por causa del evangelio; nunca en contra del evangelio.

La crítica a la misión no debe sorprendernos porque debiera ser normal para el cristiano vivir en medio de situaciones de crisis. El peligro real para la Iglesia es que no estemos conscientes de la crisis, que pensemos que estamos haciendo bien nuestro trabajo, que sigamos haciendo lo mismo aunque los resultados nos indiquen lo contrario. Los resultados de la evangelización no dependen de lo que sucede en el campo misionero; los resultados dependen de lo que ocurre dentro de la iglesia, de su espiritualidad y madurez.

Nos engañamos también cuando creemos que por ser ésta la misión de Dios –missio Dei– Él se encargará de los resultados, con tal que hagamos las cosas de corazón y buena fe, aunque no nos preparemos adecuadamente ni dediquemos los recursos necesarios para cumplirla como siervos responsables. La crisis del Cristianismo en Occidente es simplemente el resultado de una peligrosa ilusión: “Todo está bien, no podemos hacer otra cosa, Dios se hará cargo de lo demás”.

“Como su Señor, la Iglesia – si realmente es fiel a su naturaleza – siempre será controversial, una “señal que será contradicha”. Démonos cuenta de que encontrarnos en una crisis implica la posibilidad de llegar a ser verdaderamente la Iglesia. El signo en la escritura japonesa para “crisis” se hace combinando dos caracteres: el primero significa “peligro” y el segundo “oportunidad” (o promesa); la crisis por lo tanto, no es el fin de la oportunidad sino en realidad su inicio, el punto donde el peligro y la oportunidad se encuentran, donde el futuro se pone en la balanza . . .” ( David Bosch)

¡Danos, Señor, sabiduría para cumplir tu misión!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo LA CRISIS CONTEMPORÁNEA DE LA MISIÓN en Berith.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: