“El que hace misericordia, con alegría.” Romanos 12:8

agosto 31, 2018 § Deja un comentario

La alegría es una característica de la vida cristiana. Notemos cómo habla Señor de su relación con su pueblo: “Y me alegraré con ellos, haciéndoles bien y les plantaré en esta tierra de verdad, de todo corazón y de toda mi alma.” (Jer. 32:41)

 Dios pone  la alegría como un ingrediente vivo  de su relación con nosotros al hablarnos desde lo más intimo de su ser, de todo su corazón y toda su alma. En nuestra relación con Dios la alegría siempre está presente. ¿Cuántos salmos nos invitan a alabar a Dios con alegría? Por ejemplo:

Te alabaré, oh Jehová con todo mi corazón; contaré tus maravillas. Me alegraré y me regocijaré en ti.” (9:1,2)

“¡Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría!” (100:1,2)

“En tu misericordia he confiado. Mi corazón se alegrará en tu salvación. Cantaré a Jehová” (13:5,6).

Nuestra alegría es un reflejo de la contagiosa alegría de Dios y surge inevitablemente al experimentar la bendita relación que por su gracia tenemos con Él. ¡Dios se goza con su pueblo y nosotros nos alegramos y nos gozamos en Él!

Esta alegría está presente en la alabanza, en la adoración. Se manifiesta también en la forma como le servimos, como ofrendamos pues Dios ama al dador alegre. Pero esto no termina aquí.

Somos llamados a servir a Dios a través del servicio a nuestros semejantes, a hacer bien a todos y en particular a los de la familia de la fe. En Romanos 12 se menciona que hemos de servir  a los demás con alegría , con fe,  con liberalidad, con solicitud y diligencia. “El que hace misericordia, hágalo  con alegría.”

¿Por qué se hermanan la misericordia y la alegría en este mandato? ¡Porque así lo hace Dios! Ya lo dice el texto de Jeremías: “Y me alegraré con ellos haciéndoles bien.”

Ser misericordioso no es simplemente algo que se hace, es algo que se es. Tiene que ver con quienes somos redimidos, con quienes experimentamos la misericordia de Dios. Los misericordiosos son los que han alcanzado misericordia y por ello son bienaventurados. Ahora, ¡agreguemos la alegría!

Entonces, sirvamos a Dios con alegría. Dios se alegra en su pueblo y nosotros nos alegramos en Él. Hagamos misericordia con alegría poniendo nuestro corazón en ello, pues Dios se alegra con nosotros haciéndonos bien, de todo corazón y de  toda su alma.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo “El que hace misericordia, con alegría.” Romanos 12:8 en Berith.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: