UN BUEN MOMENTO PARA DECIR: GRACIAS

abril 22, 2017 § Deja un comentario

“Les pedimos, hermanos, que tengan respeto a los que trabajan entre ustedes, los gobiernan e instruyen en el nombre del Señor; muéstrenles cariño y afecto por su trabajo. Vivan en paz unos con otros.”  I Tes. 5:12

Acabamos de vivir intensamente una gozosa experiencia como iglesia: La Palabra abundó entre nosotros; el ministerio de compasión para con los vecinos demandó mucho tiempo y esfuerzo de un buen número de personas; los miembros de los coros dedicaron considerables horas de estudio para preparar los conciertos; quienes atienden las misiones no escatimaron esfuerzos para compartir el mensaje del evangelio; los que se dedican al ornato y al trabajo administrativo realizaron sus tareas con alegría y eficiencia; los alimentos fueron preparados por un numeroso grupo de hermanos; la limpieza y el mantenimiento de las instalaciones también exigieron esfuerzos especiales. No existe otra época del año en nuestra iglesia en la cual tantos hermanos (niños, niñas, jóvenes, adultos y ancianos), trabajan juntos con tanto provecho y gozo como en la Semana Santa.

En síntesis: El Evangelio fue predicado con apresto; la misericordia y compasión, manifestadas; el servicio en compañerismo, feliz y abundante; las bendiciones espirituales, incontables. Dios ha sido fiel y cada uno de nosotros ha respondido con alegría a Su llamado a alabarle y servirle. Damos gracias a Dios porque Él ha confirmado la obra de nuestras manos. 

Agradecemos la labor de todos y cada uno de quienes sirvieron al Señor con alegría, sabiendo que nuestro trabajo no es en vano. Animamos a todos a seguir siendo fieles en el servicio a Dios.

De todos los motivos de gratitud mencionados hasta aquí, San Pablo destaca en su primera carta a la iglesia en Tesalónica, un tema primordial de reconocimiento a los que trabajan entre ustedes y os gobiernan e instruyen (Schökel) o presiden y amonestan. Lo hace así para enfatizar la primacía, no de quienes gobiernan, enseñan y predican; sino la importancia y excelencia del ministerio de la Palabra en la congregación de los santos.

Pablo se dirige a los ancianos de la iglesia diciendo: “Cuídense ustedes y cuiden a todo el rebaño que el Espíritu Santo les encomendó como a pastores de la iglesia de Dios, que Él adquirió pagando con su propia sangre. (Hechos 5:28). Sí, la Biblia enseña con toda claridad que “Dios mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.” (Ef. 4:11,12) 

La Palabra nos exhorta a “tener respeto a los que trabajan entre nosotros, nos gobiernan e instruyen en el nombre del Señor; mostrándoles cariño y afecto por su trabajo y a que vivamos en paz unos con otros.”

Soli Deo Gloria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo UN BUEN MOMENTO PARA DECIR: GRACIAS en Berith.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: