“Oh Israel, confía en el Eterno porque en el Eterno hay misericordia.” Salmo 130:7

junio 2, 2016 § Deja un comentario

Ya sea que en este cántico el profeta ore a nombre propio o en representación de la iglesia, lo que es manifiesto es que este creyente está abrumado por las adversidades y clama por su liberación. También reconoce que es justamente castigado por la mano de Dios, pero aun está motivado y alienta a los demás a mantener la esperanza, pues el Señor es el Redentor de su pueblo y siempre está presto para librarle de la muerte.

De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo, oye mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica. Da la impresión de estar a punto de ser tragado por el mar. Tal es su desesperación pero en medio de su miseria y pecado, saca fuerza para clamar al trono de gracia. Su insistencia evidencia su grado de angustia.

La confesión de David implica que sabe él que el castigo que sufre es merecido: Jah, si mirares (marcares) a los pecados, ¿quién oh Señor podrá mantenerse? Es la figura de un juez que señala cada una de nuestras transgresiones. Nadie puede tenerse en pie ante su santidad. El salmista nos muestra con su ejemplo una regla que la iglesia debe observar siempre: La única manera de entrar en la Presencia de Dios es humillándonos y haciendo nuestra esta confesión, especialmente cuando Él nos trata con severidad.

¡Pero en ti hay perdón! Cuando la persona es tocada con un vivo sentido del juicio de Dios, no puede hacer otra cosa que humillarse con vergüenza y temor ante Él. Pero este sentimiento no es suficiente a menos que sea acompañado por la fe, cuya tarea es movernos a pedir el perdón y creer en sus promesas. No es este un confuso pensamiento sobre la gracia de Dios, sino la certeza que tiene el pecador al saber que si busca a Dios con un corazón contrito y humillado, será reconciliado con Él.

En su palabra he esperado, mi alma espera a Jehová. Esta repetición enfatiza la esperanza del profeta y al usar la frase “ mi alma”, revela que esta confianza surge de lo más profundo de su corazón. La figura reiterada de los centinelas y vigilantes que aguardan con anhelo la llegada de la mañana, hace notar el ardor y perseverancia de su deseo por el Señor.

Oh Israel, confía en el Eterno porque en el Eterno hay misericordia y con Él hay redención en grado sumo. Después de haber hablado por sí mismo y de haber exhibido su persona como ejemplo, ahora David aplica esta doctrina al cuerpo de la iglesia. La misericordia de Dios es el único fundamento en el que descansamos, de Él proviene la plena redención.

Él redimirá a Israel de todo sus pecados. ¡Qué gran verdad! A pesar de que nosotros, pobre pecadores, nos sintamos culpables en una y mil maneras, podemos siempre mantener el gozo de nuestra esperanza, pues Dios es misericordioso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo “Oh Israel, confía en el Eterno porque en el Eterno hay misericordia.” Salmo 130:7 en Berith.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: