¿Por qué murió Cristo?

marzo 13, 2015 § Deja un comentario

Para poder contestar esta pregunta es necesario hacernos otra: ¿Por qué estaba Jesús tan aterrorizado en el huerto de Gethsemaní? La causa de ese horror era una copa, la copa de la ira de Dios.

Esa copa estaba reservada exclusivamente para los malvados: “El cáliz está en la mano de Jehová y el vino está fermentado . . . hasta el fondo lo apurarán, y lo beberán todos los impíos de la tierra.” (Salmo 75 8). Samaria bebió de ella, más tarde lo hizo Judá, también Edom por sus maldades. Todos ellos merecían beber la copa de la ira, pero no así Jesús. El misterio de Dios es que Jesús se identificaría con los pecadores y sufriría las consecuencias de sus pecados para hacer la paz y reconciliarlos con Dios.

La copa no era opcional. Esa copa tenía que ser derramada porque es la justa expresión de la ira de Dios contra el pecado. Las naciones impías no podían evitarla: “Tienen que beber” (Jer. 25:28). Aunque por razones muy diferentes, Jesús tampoco tuvo otra alternativa: Primero, para cumplir el plan de Salvación; en segundo lugar, era necesario dar satisfacción a la justicia de Dios y, finalmente, la bebió para que tú y yo no tuviéramos que hacerlo.

Jesús ciertamente la bebió. Rogó ser librado de ella pero la respuesta a su oración fue el ruido de las pisadas de quienes venían a aprehenderlo. Cuando Pedro intentó defenderlo, le dijo: ”Guarda tu espada, ¿acaso no he de beber la copa que el Padre pone ante mí?”. Más tarde cuando clamó desde la cruz: ”¡Tengo sed!”, le dieron vino agrio y lo bebió pero, al exclamar a gran voz: “¡Consumado es!” y entregar el espíritu, fue entonces y sólo entonces que la copa ya estaba vacía.

¿Por qué murió Cristo? Murió porque alguien tenía que beber la copa de la ira de Dios y Jesús quiso librarnos a ti y a mí, y entonces Él la bebió en nuestro lugar.

En la Biblia se menciona otra copa, la copa de la Salvación (Sal. 116:12,13). Ahora Dios pone ante nosotros dos opciones: La copa de la Ira de Dios y la copa de Su Salvación. Hay aun una copa más, reservada para quienes escuchan Su llamado de amor y responden en fe: La copa de Bendición del nuevo pacto en su sangre, en la mesa del Señor.

La próxima vez que lleves a tus labios la copa de la comunión, medita en lo profundo de tu corazón que Jesús bebió la copa del furor de Dios para que nosotros, su cuerpo, podamos acercarnos con gratitud y humildad a Su mesa para beber la copa de bendición, “anunciando así la muerte del Señor hasta que venga.” (1 Cor. 11:26)

De un sermón de Larry Trotter predicado en Berith el 2 de agosto de 1992.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo ¿Por qué murió Cristo? en Berith.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: