LA REFORMA NO SE ACABÓ

noviembre 2, 2014 § Deja un comentario

Muchos piensan que la reforma ya fue. La llaman la “Reforma Religiosa del siglo XVI”. Con esta frase le ponen fechas a la Reforma y la tratan como algo que pasó en el pasado, que tenemos que tomarla en cuenta cuando hablamos de la historia, porque no se puede dudar que haya dejado sus efectos. Pero, estos efectos, resultados o consecuencias simplemente prueban que el movimiento ocurrió, y posiblemente tuviera alguna importancia, mas ya no existe. Ya no hay reformadores ni fuertes movimientos de personas activamente luchando para poner en práctica sus ideas acerca de la forma y la esencia de la iglesia. Como tal, ellos afirman que la “Reforma Religiosa del siglo XVI” ya se acabó. Ya no existe.

No estamos de acuerdo. Nosotros, la iglesia Berith, afirmamos que somos de la Reforma. Somos parte de este movimiento. Más una consecuencia de ello; somos una continuación. Y no solamente nosotros. Todas las iglesias conscientes de su propia forma y esencia que se derivan de la Biblia, son una secuela de la reforma, una prolongación de ella, su continuación. Persistimos en el verdadero meollo de este movimiento, perpetuamente perdurando en nuestra identidad como reformados.

Para entendernos bien, debemos escribir la palabra así: re-formado. Somos re-formados, es decir, formados de nuevo, con nuevas pautas, normas, dechados, los modelos redescubiertos en la reforma religiosa, y continuados en nosotros. Sin embargo, estas normas y pautas no son nuevas. La iglesia, al principio, fue formada por la Palabra de Dios. Se dejó esta formación, y fue necesario volver a formar a la iglesia, a re-formarla según las enseñanzas de las Escrituras. Y esta es una tarea de la iglesia siempre. Por eso, un lema de la iglesia re-formada es (y desde muchos siglos) “la iglesia re-formada siempre se está re-formando”. La Palabra de Dios siempre es nuestra medida y siempre nos estamos re-formando por ella.

Solamente cuando tomamos la Biblia como la base y la norma podemos seguir exitosamente la tarea de re-formarnos. Hacer cambios para hacer cambios nos es necesario reformarnos. El afán, que todos tenemos, de variar el comportamiento y las actividades meramente para hacer algo nuevo, sin que tengamos propósito, meta o pauta, no es una marca de una iglesia re-formada. Por otro lado, tenemos que ser muy abiertos a los cambios cuando estos cambios pongan nuestra conducta en línea con las enseñanzas bíblicas.

Tenemos que saber bien la historia de las iglesias re-formadas. Tenemos que saber de sus luchas doctrinales, y también los de práctica. Hemos de entender el por qué de sus decisiones. Tenemos que estudiar diligentemente los credos y confesiones y, sobre todo, su base bíblica. Respetamos el pasado, ya que en él vemos la dirección de Dios. No obstante, hemos de estar abiertos a los cambios que la Palabra de Dios nos exige, para enfrentar la cultura y sus problemas actuales. Esto es lo que hace que una iglesia sea re-formada.

“Berith” es una iglesia reformada. Nos estamos re-formando. Por eso, la reforma no se acabó; con nosotros está en pie. No estamos solos. Hay muchas iglesias que hacen lo mismo, y en distintas partes el mundo. Hemos de conocerlas. En efecto, es una obligación. Conocerlas nos hará más fuertes. Juntas declaramos al mundo “LA REFORMA NO SE ACABÓ”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo LA REFORMA NO SE ACABÓ en Berith.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: